El polémico aumento de salario de 60 por ciento para los 57 diputados costarricenses es impulsado por el gobernante Partido Liberación Nacional (PLN) y ocupa las primeras discusiones del nuevo Congreso, instalado el 1 de mayo recién pasado.
En las afueras del Congreso un numeroso grupo de manifestantes, entre sindicalistas, estudiantes y representantes de otros grupos sociales, protestó pacíficamente en contra del aumento salarial y calificó a los diputados como "muertos de hambre" y "ladrones" .
"Estos sujetos nunca han leído un libro de moral. Son desvergonzados" , declaró a Acan-Efe José Víctor Díaz, un anciano que dice ser teólogo, quien portaba un cartel con críticas a los legisladores.
"Corruptos" , "enfermos de codicia" y "traidores" , son algunos de los calificativos que los manifestantes expresaron en contra de los diputados, mientras otros pedían a la presidenta Laura Chinchilla vetar la ley en caso de que fuera aprobada.
Por su parte, Ligia González, una profesora pensionada, comparaba en su pancarta a los diputados con serpientes y pedía a gritos que si el sueldo no les alcanzaba que renunciaran.
"Realmente esto no lo podemos permitir en Costa Rica. Miles de trabajadores viven con mucho menos del mínimo (salarial), es muy duro para los trabajadores y las trabajadoras, y que ellos (los diputados) se quieran recetar ese aumento es una barbaridad y una afrenta al pueblo" , afirmó González.
Especialistas en derecho han advertido en medios de comunicación que este aumento puede reñir con la Carta Magna, pues los diputados no pueden legislar en beneficio propio.
La iniciativa es impulsada por la fracción del gobernante PLN, pero en las últimas horas tres de sus diputados han retirado su apoyo por considerar que la forma en que se discute no es la correcta y porque no existen recursos para financiarla.
Uno de estos legisladores es Guillermo Zúñiga, ex ministro de Hacienda, quien dijo hoy en el Plenario que "estamos atropellando un procedimiento de importancia" y criticó que no existe un estudio que indique de dónde se tomarán los recursos para financiar el aumento salarial.
Diputados de otras fracciones también han retirado su apoyo al proyecto, pero según algunos medios locales la fracción oficialista junto con la del Movimiento Libertario superarían los 29 votos necesarios para aprobar la iniciativa.
Con el aumento, cada diputado tendría un salario bruto de casi 7.500 dólares mensuales, en comparación con los 4.600 dólares que ganan actualmente.
